Y es que tengo un presentimiento, una sensación extraña, una voz que me susurra al oído una y otra vez que vas a aparecer, justo cuando menos lo espere, en el momento oportuno, sin avisar, sin que me de tiempo a asimilarlo, lo sé.
Pero también eso me asusta puesto que, lo más probable es que lo que llegue, llegue de un modo fugaz, a corto plazo, sabiendo desde un principio que va a acabar, y lo más importante, sabiendo cuándo va a acabar.
Y me asusta porque, ¿ Y si uno de los dos se enganchado del otro y queda sumido en un inmenso dolor tras la separación? o, ¿Y si ambos quedamos prendidos el uno del otro sin buscarlo ni quererlo?
Aun así, estoy dispuesta a correr el riesgo.
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