Y me encuentro aquí, SOLA, sentada, observando a mi alrededor mientras escribo estas líneas. ¿Y qué veo? NADA.
Cierro los ojos y puedo escuchar el sonido del agua borboteando y salpicando entre las rocas. Un leve canto de algún pájaro lejano. Tranquilidad. Puedo sentir alguna ligera brisa que acaricia mis mejillas. Inspiro y siento un aroma conocido, inexplicable pero reconfortante. Entonces vuelvo a abrir los ojos
¿Y qué veo? NADA.

No hay comentarios:
Publicar un comentario